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Un final aún por escribir

Hoy puedes cambiar el final de la historia

Un final aún por escribir

A sus sólo once años el pequeño Junior está en una difícil situación. La vida nunca se portó bien con él. Su madre le abandonó cuando apenas contaba con cinco años y desde entonces, Don Silvio, su padrastro, se hace cargo de él.

Sin embargo Don Silvio es un humilde “sacoleiro” que pasa el día cargando mercadería de un lado a otro por un pocos dólares que apenas les llegan para subsistir. Por eso el pequeño Junior se ve obligado a trabajar todos los días cuidando autos en los estacionamientos públicos de Ciudad del Este para poder ayudar en casa y tener un plato en la mesa un día más.

Una mañana como cualquier otra, el pequeño debe cruzar corriendo la gran avenida. Acaba de avistar un coche al otro lado de la calle que se dispone a estacionar y debe darse prisa si quiere conseguir unos pocos guaraníes de propina. Hoy la fortuna tampoco está de su lado. Tan pronto como empieza a atravesar la avenida un coche a gran velocidad aparece casi de la nada y golpea al pequeño arrastrándolo decenas de metros.

Gravemente herido es trasladado al hospital comarcal donde en varias ocasiones los médicos tienen que estabilizarlo para mantenerlo con vida. Aún así las lesiones son demasiado graves y Junior debe ser trasladado de urgencia a un hospital de la capital.

Un final aún por escribir

A golpe de adrenalina los sanitarios consiguen trasladarlo hasta la capital teniendo que reanimarlo de nuevo durante el viaje para evitar su muerte. Finalmente Junior ingresa en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de Emergencias Médicas de Asunción (Paraguay).

Pero el hospital carece de medios, no tiene reservas y Junior necesita medicamentos para sobrevivir, entre ellos las valiosas ampollas de adrenalina que lo reaniman cuando sus constantes vitales caen estrepitosamente.

Mientras, Don Silvio, su padrastro, llora de rodillas en el pasillo de la unidad de cuidados intensivos del hospital, golpeando con sus manos la pared, rogando que la fortuna les sonría aunque sólo sea por esta vez y puedan al menos conseguir los medicamentos para que su hijo Junior sobreviva.

El final del pequeño Junior y Don Silvio aún no está escrito. La historia de hoy no ocurrió hace un año o hace dos, la historia de hoy está ocurriendo ahora mismo:

http://www.abc.com.py/nacionales/una-historia-de-amor-y-abandono-648636.html

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/locales/nino-atropellado-en-cde-sigue-estable-en-terapia-648900.html

Tal vez convenga preguntarse como queremos que acabe esta historia y que podemos hacer para darle el final que merece tener.

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